AgriDulce sabor de la industria azucarera

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*La industria azucarera enfrenta diversas problemáticas que cada vez complican la produción del endulzante

Redacción

Históricamente, el azúcar obtenida a partir de la industrialización de la caña (Saccharum officinarum) ha sido empleada mayormente para el consumo humano, aunque también se utiliza en pequeñas cantidades para alimentar abejas en temporadas invernales (donde las abejas necesitan del apoyo humano para subsistir), originalmente era una de las pocas formas de obtener un endulzante que encontraba solo en la miel competencia. La investigación y los avances de la industria han permitido la elaboración de otros productos que se utilizan para endulzar nuestras bebidas o postres, a estos productos se les conoce como edulcorantes. Las diferencias entre endulzantes (obtenidos a partir de productos naturales) y los edulcorantes (producidos de manera química) es que los primeros (endulzantes) además de endulzar aportan energía y calorías, los edulcorantes por su parte solo cuentan con la propiedad de endulzar la bebida o postre, aportando la mitad de las calorías que el azúcar de caña, situación que representa por supuesto un debate entre el uso de uno u otro.

La gramínea (caña de azúcar) es originaria de Nueva Guinea, se cultivó por primera vez en el Sureste Asiático y la India occidental. Alrededor de 327 A.C. era un cultivo importante en el subcontinente indio. Fue introducido en Egipto alrededor del 647 D.C. y alrededor de un siglo más tarde, a España (755 D.C.). Desde entonces, el cultivo de la caña de azúcar se extendió a casi todas las regiones tropicales y sub-tropicales. En los viajes de Cristóbal Colón a América la trasladaron a las islas del Caribe y de ahí pasó a la parte continental americana, particularmente a la zona tropical. A México llegó en la época de la conquista (1522 aprox.), fue así como la primera plantación se llevó a cabo en el estado de Veracruz, instalándose posteriormente los primeros ingenios azucareros en las partes cálidas del país como parte de la colonización.

El cultivo de caña genera empleos y derrama económica en las regiones productoras de la gramínea

En nuestro país la tenencia de la tierra luego de la revolución mexicana y la creación de los ejidos, permitió que más mexicanos fueran propietarios de sus tierras, desafortunadamente, la superficie cultivable quedó limitada a apenas una o dos hectáreas (en promedio) por familia, pequeñas superficies es igual a pequeñas producciones lo que evidentemente se refleja en el bolsillo de los productores.

A pesar de esto, las prácticas agrícolas en México de los campesinos permiten en gran medida el abasto de productos como la caña de azúcar. Cultivo que está por demás identificar como uno de los más importantes del país.

La temporada de cosecha o zafra se sitúa entre los meses de febrero-mazo hasta abril o mayo, a lo largo y ancho del territorio nacional. En Veracruz alguna vez se llegaron a contabilizar 22 factorías o ingenios azucareros desde los de pequeña y mediana producción hasta los gigantes azucareros, desofortunadamente malas decisiones de adminstraciones del pasado originaron el cierre de algunos de ellos, lo que provocó la pérdida de cientos de empleos directos más los que se originan en temporada en diversas localidades de Veracruz. Actualmente son 17 los ingenios azucareros asentados en la entidad veracruzana los que aún laboran.

El ingenio La Concha en el municipio de Jilotepec fue uns de lss primeras factorías en cerrar, su propietario se declaró en quiebra dejando en la «orfandad» a cientos de trabajadores.

A continuación compartimos un resumen del trabajo realizado el año pasado 2023 por: Maricarmen Herrera Reyes, Agustín Herrera Solano, Rafael Antonio Verdejo Lara; Carlos Jesús Real Garrido y Adolfo Castillo Morán, todos pertenecientes a la Facultad de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad Veracruzana. Región Orizaba Córdoba y publicada en su medio electrónico www.revistabiologicoagropecuario.mx

«…Se realizó una extensa recopilación de la bibliografía sobre los factores siguientes: 1)
Competitividad del cultivo de la caña de azúcar en México, 2) Formas de cosecha de la caña de
azúcar, 3) Efectos económicos, ambientales y sociales de la cosecha quemada de la caña de
azúcar, 4) Ventajas de cosechar mecánicamente la caña de azúcar y 5) Perspectivas de la cosecha
mecanizada de la caña de azúcar en México. Llegando a conclusiones que deben tenerse en

cuenta para buscar una ampliación de las superficies mecanizables en el cultivo de la caña de
azúcar en el Estado de Veracruz que posibiliten su estabilización sobre un contexto armónico y
sustentable tanto económico, ambiental y principalmente en el aspecto social.

En Veracruz, se localizan 17 Ingenios azucareros de los 50 que fueron a zafra en 2018/2019, se
cosechan cada año más de 330,000 hectáreas de las 850,000 que se cultivan con caña de azúcar
en el país y se procesan alrededor de 22.5 millones de toneladas, con un rendimiento de campo
menor a 68 t/ha y algo más de 11% de rendimiento de fábrica. Las prácticas de la quema y
requema generan problemas de diversa índole: 1) Ambientales; contaminación del suelo, aire, agua
y masa orgánica; 2) Económicos; restringiendo la búsqueda de usos alternativos y rentables para
la basura o tlazole; 3) Técnicos; se ha limitado y obstaculizado la generación de tecnología; y 4)
Sociales; trabajo muy duro y poco renumerado, pero de gran utilidad para la subsistencia del sector
obrero de las zonas de influencia de los ingenios azucareros.
Por lo anterior, urge instituir reglas más estrictas hacia la operatividad de la quema y requema. En
concordancia, esas medidas deben sustentarse con soluciones, por un lado, mejorando los
ingresos de los cortadores que deciden cosechar caña cruda, así como desarrollar metodologías
para el manejo, el destino o uso de los abundantes residuos dejados en el campo.
La adopción de los sistemas de cosecha de caña verde no solo tiene el potencial de incrementar
los rendimientos de la caña, también tiende a asegurar una mejora en la Sostenibilidad del suelo

La tecnificación de la recolección de caña avanza lentamente en Veracruz.

y al mismo tiempo la protección del ambiente. En la última década del siglo pasado se introdujeron
una nueva generación de cosechadoras para la cosecha en verde de la caña de azúcar. Sin
embargo, la industria no transitó a la par con este novedoso proceso, lo que significó una barrera
para aparecerse con mayor decisión en intensificar el uso de esta tecnología. Diversos factores
pueden atribuirse a este desánimo, entre los que se encuentran; campos cañeros no adecuados
para la introducción de las cosechadoras; variedades de caña no aptas para ser cosechadas con
máquina, escasa capacitación de los operadores sobre el manejo eficiente de la tecnología y los
altos costos de uso de las máquinas.
De todo lo anterior se desprende la necesidad de recopilar la información disponible que permita
esclarecer la problemática de la sustitución de la cosecha quemada de la caña de azúcar por la
cruda, sobre la base de la introducción y establecimiento de la cosecha mecanizada en todas las
áreas que lo permitan, humanizando cada vez más las tareas de corte, alza y acarreo en el proceso
de la cosecha de la caña de azúcar y a su vez elevando el nivel de la sociedad dependiente de
esta agroindustria en México y en especial el Estado de Veracruz.
La caña de azúcar en México se cultiva en más de 850 mil hectáreas, de las cuales fueron a la
zafra 2018-2019 un total de 804100 hectáreas, alcanzando una producción de 6, 426,000
toneladas de azúcar y un rendimiento de campo y fábrica de 70.94 t/ha. y 11.27 % respectivamente,
desarrollándose molienda en 50 ingenios azucareros pertenecientes a 15 estados de la República
Mexicana (CONADESUCA, 2019). A pesar de la existencia de máquinas cosechadoras, aún
prevalece el corte manual para la cosecha de la caña de azúcar en México. La cosecha mecanizada
no se ha extendido debido a factores externos al cultivo, entre los que se encuentran la
fragmentación, tamaño irregular, presencia de rocas y topografía desfavorable de los terrenos, alta
disponibilidad de mano de obra, y otros factores socioeconómicos. Según Ortiz et al., 2012 se
pueden distinguirse varios aspectos que impactan el grado de mecanización para el cultivo de la
caña de azúcar en los campos cañeros de México, las más importantes son: a) 48% de su
extensión se cultiva en superficies con alta pedregosidad y fuertes pendientes; b) 30% se
encuentra en superficies inundables y con problemas de heladas y salinidad; c) 70% de superficie
es cultivada por productores menores a 4 ha; y d) La superficie susceptible de mecanización total
en México es de 22%.
La agroindustria de la caña de azúcar es, sin duda, una actividad relevante para el desarrollo
económico de México, ya que a través de la operación de sus ingenios azucareros y la actividad

en sus campos cañeros se genera una gran cantidad de empleos para un amplio sector de la
población, particularmente del medio rural. Asimismo, señala que en México el azúcar es un bien
de consumo generalizado tanto a nivel doméstico como industrial, aportando una proporción
importante de la energía que requiere todo ser humano.
El consumo per cápita en México anual es de 36.7 kg Señala también que el desarrollo de la
industria azucarera se ha caracterizado por sus altibajos en sus niveles de producción
(CONADESUCA, 2017). En el estado de Veracruz, donde se ubican 17 Ingenios azucareros del
país, de los 50 que fueron a zafra en 2018/2019, se cosechan cada año más de 330,000 hectáreas
y se procesan alrededor de 22.5 millones de toneladas de caña de azúcar, con un rendimiento de
campo menor a 68 t/ha. y algo más de 11% de rendimiento de fábrica, lo que le valió para quedar
por debajo de la media nacional del KARBE (118.49), con un 116.50, en esta zafra (CONADESUCA,
2019).
En México, la cosecha mecanizada no se ha extendido debido a factores externos al cultivo, entre
los que se encuentran la fragmentación, tamaño irregular, presencia de rocas y topografía
desfavorable de los terrenos, alta disponibilidad de mano de obra, y otros factores
socioeconómicos. Según Ortiz et al., 2012 se pueden distinguirse varios aspectos que impactan el
grado de mecanización para el cultivo de la caña de azúcar en los campos cañeros de México, las
más importantes son: a) 48% de su extensión se cultiva en superficies con alta pedregosidad y
fuertes pendientes; b) 30% se encuentra en superficies inundables y con problemas de heladas y
salinidad; c) 70% de superficie es cultivada por productores menores a 4 ha; y d) La superficie
susceptible de mecanización total en México es de 22%.
A pesar de la importancia económica, social, industrial y alimentaria que representa la industria
azucarera en nuestro país, los ingenios azucareros son altamente contaminantes del medio
ambiente por los procesos tan obsoletos que hoy en día se siguen utilizando desde las labores en
campo hasta los procesos de fabricación del grano de azúcar. Según Vilaboa y Barroso, 2013.
Surge entonces la necesidad de abordar este tema para poder conseguir alternativas que brinden
soluciones sustentables para este problema actual. En un ambiente social y político de escasas
restricciones ambientales, previo al corte manual de caña, se incendia el cañaveral con la finalidad
de eliminar la mayor parte de follaje seco para así facilitar el acceso de los cortadores. Una vez
quemado el cañal entra la cuadrilla de cortadores para cortar los tallos con machete, desde su
parte más baja, separando el follaje que no se incinero (hojas verdes y punta). Se van formando

pilas de los tallos cortados de alrededor de 300 kg orientados perpendicularmente al sentido de
los surcos. Ya cortada la caña y alineada en bultos entra el cargador mecánico que los deposita
en una unidad de transporte para su traslado al ingenio. Todo el follaje remanente es dejado sobre
el terreno en una orientación similar a la de los tallos de 2 a 6 días para su secado y después
eliminarlos finalmente en una segunda quema (Ahumada, 2009). Para realizar una quema se debe
tomar en cuenta los vientos dominantes en ese preciso momento, así como la temperatura
ambiental. Es un procedimiento cada vez menos aceptado por las comunidades que habitan cerca
del área de influencia a los ingenios, para mala fortuna de la ecología se realizan en casi la totalidad
de países cañeros, salvo en Australia y en Cuba. En lo que respecta a las cenizas, cuando se
efectúa una quema se observa una lluvia de estas sobre las áreas aledañas. Estas cenizas van
acompañadas, de acuerdo con Cabrera y Zuaznábar (2010), de humo y una serie de gases tales
como:

  • Monóxido de nitrógeno: El cual tiene efectos tóxicos sobre los humanos.
  • Anhídrido sulfuroso: Que al unirse con el agua atmosférica forma la llamada lluvia ácida.
    Anhídrido carbónico: En reacción fotoquímica produce irritación en los ojos y afecta las vías
    respiratorias.
  • Monóxido de carbono
  • Hidrocarburos
  • Óxido de azufre

En comparación a las consecuencias antes mencionadas ocasionadas por las quemas, se
enumeran a continuación algunos beneficios de la cosecha tradicional para los ingenios: 1)
Aumentan la fuerza de corte 2) Disminuye los costos de transporte por la evaporación del agua y
las materias extrañas, las cuales sirven como esponjas durante la molienda capturando el jugo
extraído a la caña mermando la eficiencia en la producción. 3) Facilita el proceso de producción
ya que se trabaja un material precocido. Después de ver las consecuencias positivas, es necesario
darle una explicación al fenómeno de la quema de caña. La quema antes de la cosecha de la caña
de azúcar se puede resumir en los aspectos siguientes:
Afecta la Biodiversidad y el Ecosistema: Pese a que las condiciones de quema son en el caso
particular de las plantaciones comerciales de caña de azúcar predeterminadas, controladas y
reguladas, resulta obvio que en el interior de la plantación muchas de las especies animales que
puedan estar presentes podrían verse eventualmente afectadas por el fuego en dado caso que no

puedan abandonar el lugar a tiempo, lo que afecta la biodiversidad, el ecosistema y el equilibrio
biológico. Es por ello necesario, prudente y estratégico dejar suficientes espacios en los “frentes
de quema” para que los seres vivos allí presentes puedan salir sin perjuicio de la Biodiversidad y
el Ecosistema.
Genera Gases con Efecto Invernadero: La quema e incineración del material vegetal induce la
formación de CO2 que es liberado a la atmósfera, favoreciendo con ello el denominado efecto
invernadero y contribuyendo al Calentamiento Global del Planeta lo que resulta cierto.
Disminuye la Fertilidad Natural del Suelo: Al quemarse buena parte del material vegetal residual
de la cosecha presente, mucha de la Materia Orgánica que normalmente se deposita en el suelo
cuando la plantación no se quema desaparece, eliminando con ello la posibilidad de que su
posterior Mineralización y Humificación contribuya a retornar y restituir parte de los nutrimentos
extraídos por las plantas del suelo durante su crecimiento.
Destruye la Actividad Microbiológica del Suelo: El calor generado por las quemas afecta los
agentes y la actividad biológica y microbiológica que existe naturalmente en el suelo.
Práctica Peligrosa y de Alto Riesgo: El fuego por su acción y naturaleza resulta peligroso,
potencialmente incontrolable y muy riesgoso para la integridad y seguridad de las personas,
animales, instalaciones, plantaciones, etc. próximas.
Favorece la Erosión del Suelo: Eliminar la cobertura vegetal (hojas verdes y secas, cogollos, restos
de tallos, raíces, malezas, tallos no movibles e industrializables) resultantes de la cosecha, deja
prácticamente sin protección física al suelo, el cual queda por ello, sujeto a los efectos erosivos
provocados por el agua, especialmente en terrenos de relieve irregular y alta pendiente, topografía
pesada (arcillosa), o en regímenes de alta precipitación.
La adopción de los sistemas de cosecha de caña verde no solo tiene el potencial de incrementar
los rendimientos de la caña, también tiende a asegurar una mejora en la sostenibilidad del suelo
y al mismo tiempo la protección del ambiente (Gómez et al, 2006; Núñez y Spaans, 2008; Galdos
et al, 2009). En la última década del siglo pasado se introdujeron una nueva generación de
cosechadoras para la cosecha en verde de la caña de azúcar (Meyer, 2001). Sin embargo, la
industria no tránsito a la par con este novedoso proceso, lo que significó una barrera para
incursionar con mayor decisión en intensificar el uso de esta tecnología. Diversos factores pueden
atribuirse a este desánimo, entre los que se encuentran; campos cañeros no adecuados para la
introducción de las cosechadoras; variedades de caña no aptas para ser cosechadas con máquina escasa capacitación de los operadores sobre el manejo eficiente de la tecnología y altos costos de
uso de las máquinas.
La cosecha mecanizada de la caña de azúcar es una tecnología fundamental para el manejo
sustentable del cultivo (Fernández y Romero, 2018), debido a su asociación con la cosecha de
caña en verde, la eliminación de la quema y el aprovechamiento agrícola y energético del residuo
agrícola de cosecha (RAC).

CONCLUSIONES
Los 17 Ingenios azucareros en activo que se localizan en el Estado de Veracruz, presentan
diferentes condiciones para la implementación de la cosecha mecanizada de la caña de azúcar, y
estas son: la disponibilidad de mano de obra para la realización de las tareas de corte, alza y
acarreo durante las operaciones de cosecha, por lo que se requiere de un análisis más detallado
para buscar selecciones en cada ingenio en particular y que de no presentar dichas características
crear condiciones humanamente favorables para que la mano de obra se vea beneficiada y así
pueda llegar al cierre de zafra sin ninguna falta en el personal. Los efectos económicos,
ambientales y sociales que origina la quema de la caña de azúcar para su cosecha se agrupan en
los siguientes aspectos: 1) Afecta la biodiversidad y el ecosistema, 2) Genera gases con efecto
invernadero, 3) Disminuye la fertilidad natural del suelo, 4) Destruye la actividad microbiológica
del suelo, 5) Ocasiona trastornos a la salud, 6) Práctica peligrosa y de alto riesgo, 7) Favorece la
erosión del suelo, 8) Favorece la presencia de plagas problemáticas, 9) Favorece el crecimiento
de malezas, 10) Puede afectar otras actividades productivas, 11) Favorece la pérdida de humedad
en el suelo, 12) Aumenta el deterioro de la materia prima, 13) Introduce impurezas al ingenio, 14)
Afecta la calidad industrial de la materia prima, 15) Aumenta los costos de procesamiento
industrial, 16) Induce la pérdida de nutrimentos esenciales, 17) Afecta el turismo y el paisaje, 18)
Limita y pone en peligro el tránsito en las carreteras:
Las ventajas de la cosecha mecanizada de la caña de azúcar podrían agruparse de la siguiente
forma: 1) Entrega de caña más fresca al ingenio, 2) Menor costo por tonelada cosechada, 3)
Simplicidad y control de la operación de cosecha, 4) Seguridad en la cosecha y entrega de caña,
5) Mejora en el transporte de caña, 6) Facilita el proceso de extracción de azúcar del Ingenio y 7)
Protege el medio ambiente; para esto debe de crearse más difusión para concientizar al productor
de todos los beneficios que se tendría hacia su cultivo.

Fuentes consultadas: www.revistabiologicoagropecuario.mx

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